Antonio se toma las cosas con paciencia y cariño. Desde cocinar un buen pollo al horno hasta componer una canción. Antonio es orden y es detalle. Antonio es desde hace muchos años un referente para mi, alguien con criterio y crítico. Gracias a él escuché por primera vez a un montón de grupos y juntos descubrimos a otros (aquella primera maqueta de Tachenko que pusimos en el que fue nuestro programa de radio).Hace ya mucho un día me contó que rumiaba un proyecto nuevo. Era algo que sabíamos bien pocos. Se había vendido su equipo para comprarse sólo una nueva guitarra, como quien quema sus pertenencias para renacer de las cenizas. Santillana sería tranquilo, pequeño y recogido. Un poco como él mismo.
Creo que Antonio merecería un lugar, pequeño e íntimo como él, en el indie nacional. Y creo que si no lo ha conseguido no ha sido por falta de talento, sino quizás de ambición, de suerte, del momento preciso. De exceso de sinceridad, tal vez, y de modestia. Si llega el día en que tenga un vinilo suyo en mis manos, sentiré un inmenso orgullo de amiga.
Ya es una bonita coincidencia que el tema que nos ofrezca sea Riso Amaro, cocinero y gourmet como es. Yo me he quedado con ganas de más y de ver el emplatado final.
** Santillana también sale en el programa de ayer de el sonido de las montañas al revés, que podéis descargar aquí. Recordad que sigue abierto el sorteo para conseguir el disco de Samitier y que en el programa de ayer os decimos porqué nos gusta tanto, además de hablar con Adrià González, líder del grupo.
1 comentario:
esta entrada es increíblemente preciosa
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