jueves, 5 de mayo de 2011

I per fi vam anar a veure Manel


Y milagrosamente no lloré con La cançó del soldadet. El pasado viernes 29 de abril fuimos a nuestro primer concierto de Manel correspondiente a la gira de presentación de 10 milles per veure una bona armadura, su tan esperado segundo disco. Conseguimos entradas con un poco de suerte y un poco de rapidez, porque la gente ha perdido la cabeza y agota las entradas de cualquier concierto, incluso los de pueblos remotos, en cuestión de minutos. ¿Y es para tanto?

Sí y no. Tampoco hay que perder de vista que es simplemente un grupo de música ni que muchas personas se mueven al son de las modas y demás. Un poco de calma, por favor. No ovacionen al grupo tras la primera canción como si fuera Messi marcando un gol en la final de la Copa de Europa, no palmeen (¡y menos a destiempo!) tan sonoramente ni berreen las canciones, que hay otras personas que quieren escuchar algo de la música.

Más allá de la fiebre desatada y de que resulta un tanto pesado su presencia continua en medios y en todas partes, sí creo que la propuesta de Manel merece buenos elogios. Reconozco que me costó el triple entrar en su nuevo disco que en el primero. También que el factor sorpresa estaba aquí muy limitado. En 10 milles per veure una bona armadura casi no hay estribillos, las historias tienen un discurso más elaborado que debe escucharse más atentamente, el ligero y pegadizo sonido del ukelele ya no tiene protagonismo, algunas historias son más amargas y todo el disco tiene ese aire unitario de cuento. Todo eso a favor de seguir el camino ya marcado para dar un pasito más allá. No es una ruptura pero tampoco un estancamiento. Los juegos de voces continúan, las melodías ricas nada monótonas de tema a tema. El inicio del disco condensa dos de las mejores canciones, Benvolgut y La Cançó del soldadet. Boomerang se consolida como el gran hit del disco. Un par de canciones me parecen algo más flojas, pero en conjunto creo que este vuelve a ser un disco excelente que, como el primero, va descubriendo matices escucha tras escucha.

Sobre el directo, nada nuevo. Como en la gira anterior, suenan milimetrados y los temas están bien planteados para ser defendidos con menos instrumentos de los que lucen en disco. De nuevo Guillem Gisbert sigue contando algunas historias rocanbolescas, que tienen su gracia la primera vez, pero quizás se hagan un tanto pesadas tras varias actuaciones. Sólo una cosa más: ¡qué lástima que Roger Padilla no cante más canciones esta vez con su maravillosa voz!.

Y aunque el videoclip d'Aniversari es una delicia, la canción tiene para mi unas cuantas otras delante de ella como favoritas, como esta que Manel tocaron en el programa de Buenafuente:




** si os apetece, podéis bajaros los dos últimos programas de radio aquí y aquí.

2 comentarios:

Lele dijo...

me encantan, los vi en valencia este invierno, pero tengo ganas de verlos tocando las del nuevo disco...

son geniales, y en directo todavía más

-Lele
*peluchines únicos hechos a mano
lelelerele.blogspot.com

zit... dijo...

uf, me encantan. igual es la fiebre colectiva, pero yo estoy contagida.

(y yo sí llore con la canción del soldadet... :D)