El viernes, Gentle Music Men tocaban en la Plaça Reial dentro de la programación del BAM. Sonaron magníficamente bien y se les veía contentos, contentos. De hecho, así lo dijo Dani Poveda, su líder. Tocaron tres canciones nuevas que me parecieron joyitas. Me sonaron más frescas y redondas que algunas de su segundo disco, cosa que me hace pensar que el tercero me va a gustar aún más. Melodías de pop efectivo y redondo. La verdad es que me parecieró un muy buen directo, con 7 y a veces 8 músicos en escena.
Aquí, gran esfuerzo de abstracción y ale, a sumarse al karaoke como si no hubiera un mañana. Porque era una fiesta, no un concierto. Eso lo fue la impactante presentación en Apolo de Ordre i Aventura.
La lluvia respetó a los Mishima pero llegó, nos arrinconó en los porches de la plaza, nos mojó los pies y se marchó por donde vino. Al día siguiente lució un sol de otoño en agosto, en el parque de Torreblanca lo vimos bien. Y al estar un rato en el césped tejiendo al sol cogí un moreno paleta digno de la playa de Vilanova.

